LA CITACIÓN
Cuando me
preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba
atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz.
Albert Einstein
INTRODUCCIÓN
En la escritura académica siempre debemos precisar las fuentes de las
que proceden los datos o las expresiones utilizadas. No señalar estas fuentes
es faltar a la ética científica e inclusive incurrir en plagio, esto es, copiar
palabras ajenas, descubrimientos científicos, creaciones artísticas,
investigaciones de otros autores sin mencionar el origen o presentándolos como
si fueran propios.
QUÉ ES
UNA CITA
Citar es reproducir palabras de otro en el propio discurso. Este
procedimiento es básico en la escritura académica, en la que se debe hacer
referencia al trabajo de otros autores. Por medio de la cita, el escritor
reproduce el discurso de otro autor, estableciendo así un nexo entre los dos
textos: el que se escribe (texto citante) y uno anterior (texto citado). Al incorporar palabras ajenas a nuestro
discurso estamos incluyendo en un nuevo contexto, diferente del que
provenían.
La cita puede ser total o parcial, fiel o aproximado, depende del
propósito. Es importante que separemos la cita del resto del texto, a través de
marcas tipográficas (comillas, dos puntos, cursiva, etc.) o identificando el
origen del discurso reproducido. Para ello se usan expresiones introductorias
de cita, como "Según X", "Como dice X", "De acuerdo
con X".
CLASES DE
CITAS
Existen distintos modos de citar. El modo que aquí proponemos (APA) es
uno entre varios. Si se trata de artículos para revistas o capítulos de libros,
los editores suelen explicitar las pautas de citación. Una vez establecido un
criterio, debe seguirse a lo largo de todo el trabajo.
CITAS TEXTUALES
Reproducen las palabras de otro autor respetando el principio de
literalidad. Las palabras citadas son, entonces, extraídas literalmente de otro
texto por lo que deben seguir al detalle el original. Se puede citar tanto un
fragmento como una única palabra.
La ubicación de la cita depende de la longitud del texto citado.
a) Citas cortas (de hasta tres líneas o menores de 40 palabras,
aproximadamente), se integran al propio texto y se señalan entre comillas.
Ejemplo:
La planificación lingüística es, entonces, "una actividad cuyo fin
es el mejoramiento y la creación de lenguas" (Tauli, 1964: 608).
Se ha señalado que existe una relación entre las diversas comunidades
científicas y las propiedades epistemológicas de las formas del saber. En este
sentido, las actitudes, actividades y estilos cognitivos de dichas comunidades
"están estrechamente ligados a la características y estructuras de los
campos de conocimiento" (Becher, 2001: 38-39).
Para señalar la fuente de donde provienen las citas se indica entre
paréntesis el nombre del autor, el año y la o las páginas.
Si la cita se encuentra dentro de una oración en la cual ya se ha
indicado el apellido del autor, solamente es necesario colocar el año de
publicación del material citado y las páginas. Ejemplo:
Foucault afirma que el suplicio descansa en "un arte cuantitativo
del sufrimiento" (2002: 40); es decir, es una técnica que tiene como
objeto producir cierta cantidad de sufrimiento que se puede comparar y
jerarquizar.
Un error frecuente es omitir el año de publicación o también indicar la
cita no solo con comillas sino también con cursivas o negritas. En este último
caso, la doble marca es redundante. Ejemplo de redundancia:
* Para ese entonces los pedagogos positivistas argentinos solo podían,
al decir de Puiggrós, "dialogar con el costado biologicista de Freud
pero debían rechazar una noción como la de inconsciente " (151).
Lo conveniente es:
Para ese entonces los pedagogos positivistas argentinos solo podían, al
decir de Puiggrós, "dialogar con el costado biologicista de Freud pero
debían rechazar una noción como la de inconsciente" (1990: 151).
b) Citas largas (de más de tres líneas o mayores a 40 palabras)
Se escriben en párrafo aparte, dejando un espacio entre el texto citado
y el citante. No se emplean comillas; la
diferencia con el texto propio está suficientemente marcada por la disminución
en un punto del tamaño de la letra y por la sangría, similar a aquella con la
que se inicia párrafo. (En algunos casos se opta por dejar una sangría
también en el margen derecho y disminuir el interlineado). Ejemplo:
Para algunos autores, la máquina que se describe en este texto
representa la máquina burocrática del estado:
En el caso de En la colonia
penitenciaria, [Kafka] lleva a sus últimas consecuencias la idea de la
burocracia como aparato, convertido ahora en una máquina de exterminio,
maquinaria de castigo en la que acaba muriendo el oficial-burócrata. (González
García, 1989: 213)
En este ejemplo el autor repone entre corchetes información faltante.
Los corchetes son utilizados dentro de las citas para realizar notas,
aclaraciones o comentarios; son una manera de intervención del autor en el
texto citado.
El autor también puede llamar intencionalmente la atención del lector
sobre determinadas palabras de una cita, ya sea empleando cursivas o subrayando
el segmento a destacar. En cualquiera de los casos, es necesario aclarar que
dicho resaltado pertenece a quien escribe el texto. Ejemplo:
¿Cuál es entonces la especificidad del discurso como objeto de estudio?
Para Foucault no se trata de estudiar la referencialidad de los discursos, ni
evocar el nivel formal de la lengua en tanto sistema de signos. Dicho en sus
palabras:
Tarea que consiste en no
tratar -en dejar de tratar- los discursos como conjuntos de signos, de
elementos significantes que envían a contenidos o representaciones, sino
como prácticas que forman sistemáticamente los objetos de que hablan (1970: 81,
el subrayado es mío)
En las citas textuales se respetar el texto original íntegramente. Por
este motivo, no solo debe seguirse la división en párrafos, sino también deben
incluirse erratas, grafías caprichosas o palabras desconocidas. En estos casos,
cuando se cita algo que parece incomprensible o es un error del original se le
puede añadir [ sic ] para dejar a salvo la responsabilidad del escritor.
Si la cita es demasiado extensa, no es necesario incorporarla en su
totalidad, ya que se puede recortar parte de la misma. Esta omisión es indicada
con tres puntos suspensivos enmarcados entre corchetes o entre paréntesis.
Ejemplo:
El cuerpo es escrito y es hablado por estos significantes que lo nombran
y lo marcan a partir de la palabra portadora del deseo. Esta palabra inscribe sobre
la carne un mensaje que puede ser leído.
Me has grabado tu nombre en
los hombros, me has distinguido con tu marca. Las yemas de tus dedos se han
convertido en bloques de imprenta, estás componiendo un mensaje sobre mi piel
que le da sentido a mi cuerpo. [...] Escrito en el cuerpo hay un código
secreto. (Winterson, 1994: 107)
Una cita en otro idioma es conveniente traducirla y reproducir en nota
de pie de página el texto original, aclarando que la traducción es del autor
del trabajo.
II. Citar una palabra
También se puede citar solo una palabra. Ejemplo:
Mientras que antiguamente el valor, inclusive artístico, estaba puesto
en la máquina y en su trabajo -se habla de "obra" (Kafka, 2001: 204),
"arte" (Ibíd.: 212), "ornamentos" (Ibíd.: 212), ahora la
retórica, considerada en términos platónicos como el arte de persuadir y, por
lo tanto, de desvirtuar la verdad, es aquello que ha logrado una mayor
relevancia.
CITAS DE REFORMULACIÓN
En este tipo de citas el texto citado se presenta adaptado a la nueva
situación de comunicación. El autor reformula y crea un nuevo texto,
priorizando el contenido del original, sin atender -al menos de manera
explícita- al modo en que las palabras citadas fueron enunciadas anteriormente.
Estas citas pueden aparecer con un verbo que las introduce o sin él. Veamos
ambos casos.
a) Con verbo introductorio
En estas citas, el autor emplea un verbo de comunicación; estos verbos
son fundamentales para definir su posición frente a la citas. Hay dos tipos de
verbos de comunicación: los neutros (decir, expresar, declarar)
y los que dejan presuponer desacuerdo (contestar, replicar, objetar).
De este modo, los verbos introductorios pueden reflejar un cierto compromiso
del escritor respecto del texto reproducido. Los llamados verbos neutros son
los más frecuentes. La lengua provee de un repertorio amplio; además de los
citados arriba: afirmar, apuntar, aseverar, considerar, destacar,
formular, sostener, escribir. Esto puede ser aprovechado con fines de
precisión y de variedad léxica, evitando así la repetición del verbo-tipo decir.
En todos los casos de cita con verbo introductorio mencionados, no es
necesario señalar las páginas:
En la Lección Inaugural en el College de France,
pronunciada el 2 de diciembre de 1970, Foucault (1970) afirma que detrás de
tanta logofilia y tanta veneración por los discursos en nuestra civilización,
en realidad se esconde un profundo temor.
b) Sin verbo introductorio
• Citas de referencia general
Esta forma de citado se utiliza para señalar los trabajos realizados por otros
autores, comentar sobre sus aportes, o remitir al lector a fuentes
complementarias, entre otros propósitos. Veamos distintas maneras posibles de
emplear este tipo de citas:
Marc Angenot (1989) ha presentado una serie de conceptualizaciones en
torno al discurso social.
En todo caso, se trata de incorporar como horizonte de análisis la
noción de que la imposición disciplinaria no incide sino como resultado de un
ensamblaje de contradicciones parciales y una tensión relativamente estable
entre fuerzas centrífugas y centrípetas (Angenot, 1989).
En 1975, la antropóloga Gayle Rubin analizó las limitaciones del
concepto de patriarcado por referir a un modo específico de dominación
masculina, basado en el modelo original del pastor nómade del Antiguo
Testamento.
En todos los casos se debe indicar el autor o los autores y el año de
publicación.
Con mucha frecuencia resulta conveniente incluir varios trabajos dentro
de un mismo paréntesis en apoyo a un comentario o afirmación. Estos trabajos
pueden ser de un mismo autor o de diferentes. Aquí tenemos un ejemplo:
Independientemente de que se reconozcan o no como deconstruccionistas
existe acuerdo entre varias teóricas feministas (Alcoff, 1989; Braidotti, 2000;
Butler, 1990a, 1990b; de Lauretis, 1987, 1992; Fraser, 1997; Scott, 1988) en
que el verdadero desafío para los feminismos contemporáneos consiste en obtener
lecciones políticas del estimulante tembladeral teórico.
En el ejemplo anterior, los autores se mencionan en orden alfabético (y
no cronológico), tal como aparecen en bibliografía
y referencias bibliográficas . Las referencias se
separan con punto y coma. Los trabajos de un mismo autor se citan entre comas,
ahora siguiendo el orden cronológico de publicación (en el ejemplo aparece
"de Lauretis, 1987, 1992"). En el caso de que varios trabajos tengan
el mismo año de publicación, se identifican con las letras a, b, c y así
sucesivamente. Estas letras deben corresponder a las asignadas en las referencias
bibliográficas , respetando el orden alfabético de los títulos (en nuestro ejemplo
aparece "Butler, 1990a, 1990b").
c) Citas de expansión
Se usan con el propósito de indicar a los lectores que existe
información adicional que puede ser consultada para ampliar un tema. Estas
citas suelen estar acompañadas por las expresiones véase o véase
también. Esta instrucción puede incorporarse al texto o a las notas, según
preferencia.
d) Cita paráfrasis
Consisten en la interpretación de ideas o conceptos emitidos por un
autor. Una paráfrasis es una formulación personal de las ideas expresadas por
otro autor, utilizando palabras y estilo propios, para explicarlas o para
interpretarlas. Es una manera diferente de decir lo mismo que está en el texto,
permitiendo la inserción del material citado de un modo más fluido. Como en los
casos anteriores, en estas citas se debe indicar la fuente señalando el
apellido del autor(es), año y página(s). Veamos un ejemplo:
Los modos de conocimiento se refieren a las diferentes formas de
adquirir el saber. Chafe (1986: 263) toma en cuenta cuatro modos principales:
la creencia, la inducción, la información de oídas y la deducción. Cada uno de
estos modos de conocer tiene a su vez una fuente de conocimiento que puede
subir o bajar en la escala de confiabilidad.
e) Citas resumen
Son las que se utilizan para sintetizar o reducir textos de gran
amplitud, con palabras propias. Un resumen es la expresión del material
original, en forma condensada. Se distingue de la paráfrasis en tanto que
implica un esfuerzo especial de selección y síntesis de las ideas principales,
dejando a un lado la información de soporte o complementaria, los detalles y
los ejemplos. En estas citas, se indica el apellido del autor(es) y el año (la
página, si se cree necesario).
Es en El orden del discurso donde Foucault (2005) reflexiona
sobre la manera en que los discursos de una sociedad son controlados,
seleccionados y distribuidos. En efecto, la producción del discurso no es ni
aleatoria ni casual, sino que, por el contrario, se encuentra sometida y
regulada a través de cierto número de procedimientos que limitan su despliegue.
La paráfrasis y el resumen son preferibles a la cita directa cuando se
quiere explicar o interpretar conceptos o términos, traducir textos difíciles
en términos más sencillos, abstraer de los hechos o concretar ideas del autor.
También cuando se quiere presentar una visión de conjunto acerca de una
situación, enfoques, conceptos o resultados de trabajos previos.
A través de la paráfrasis y el resumen se demuestra la comprensión e
interpretación personal de la bibliografía sobre el tema y las habilidades para
integrar las fuentes en el pensamiento propio. En la redacción debe quedar
claro dónde empieza y termina el material de otros autores que se parafrasea o
se resume.
CITAS MIXTAS
Se emplean cuando se agregan o anteponen a una síntesis, comentario o
resumen las palabras textuales del autor, como complemento o evidencia.
Ejemplo:
Foucault afirma que el
cuerpo participa en la mecánica del poder, en el punto en el que el poder
encuentra el núcleo mismo de los individuos, "alcanza su cuerpo, se
inserta en sus gestos, sus actitudes, sus discursos, su vida cotidiana"
(Foucault, 1992: 97).
Las citas deben ser pertinentes y presentarse integradas al trabajo.
Dentro de la literatura académica, las citas persiguen diversos propósitos,
tales como, ser citas de autoridad, presentar ideas, resultados y datos que
refuercen los argumentos propios, refutar trabajos anteriores, relacionar
estudios y desarrollos previos a la investigación realizada, servir de
ilustración o dar ejemplos de otros puntos de vista, profundizar o ampliar el
alcance de lo expuesto, aportar un marco teórico o significado conceptual a las
ideas propias, ofrecer al lector la información necesaria para que pueda
localizar las fuentes consultadas.
a) Cita de autoridad
Esta cita tiene como condición el poder ser reconocida por gran parte de
los miembros de una misma comunidad científica o ser de conocimiento general,
por eso no se suele nombrar la fuente. En el siguiente ejemplo, el escritor
omite que la cita con la que comienza su trabajo es una referencia bíblica:
"En el principio era el verbo": la historia de lo que llamaré
hombre positivo es la secuencia de argumentaciones tendientes a impugnar la
certeza de este oráculo.
La misma función cumple "conócete a ti mismo", abajo, dentro
de una cita prueba .
b) Cita prueba
Esta cita es muy común en la literatura académica porque contribuye a
refutar o defender una argumentación presentada en el trabajo propio. En estos
casos, a diferencia del anterior, la fuente de origen debe necesariamente ser
explicitada. Ejemplo:
Como apoyatura argumentativa de mi lectura, considérese el siguiente
fragmento de Gramsci, en el que se esboza la propuesta de una "genealogía
de nosotros mismo":
El comienzo de la
elaboración crítica es la conciencia de lo que realmente se es, o sea, un
"conócete a ti mismo" como producto del proceso histórico
desarrollado hasta ahora, el cual ha dejado en ti mismo una infinidad de
huellas recibidas sin beneficio de inventario. Hay que empezar por hacer ese
inventario (1971: 365).
c) Cita de antecedentes
Esta función de las citas aparece comúnmente en el "estado de la
cuestión" de un trabajo. En estos casos se suelen emplear citas de
reformulación, en particular citas de referencia o citas resumen. Aquí tenemos
un ejemplo:
En lo que se refiere al análisis de textos no literarios con perspectiva
de género habría que comenzar destacando el estudio propio del ámbito
disciplinar de la sociología de la cultura de Catalina Wainerman y R. Back de
Raijman (1984). Por su parte, la socióloga Silvia Chejter (1990) analizó la
representación de la violación en el discurso jurídico en sentencias y
testimonios desde una perspectiva que se reconoce explícitamente feminista.
d) Cita de ilustración
Esta función de la cita también es frecuente en la escritura académica.
A partir de una cita el escritor ejemplifica o clarifica lo que se encuentra
desarrollando. Veamos el siguiente ejemplo:
La descripción de los personajes apunta a la fragmentación de su cuerpo.
En el relato, pierden su individualidad para convertirse en objetos que pueden
ser intercambiados. Este recurso puede relacionarse con la lógica del consumo y
de la producción en masa, bases del desarrollo industrial.
Todas esas joyas iban escoltadas por amplios trajes grises y elegantes corbatas
moteadas. Las corbatas se agitaron nerviosamente cuando Louise pasó a su lado y
se encogieron un poquitito. Las joyas lanzaron su propio centelleo de aviso a
la garganta desnuda de Louise. (Winterson, 1994:39)
e) Cita de explicación de términos
La cita puede ser empleada para definir o desarrollar algún concepto con
el que se está trabajando. Como un mismo término puede ser definido de
diferentes maneras por distintas teorías, a partir de una cita el autor
especifica la posición a la que él adhiere.
El "flagelo de la droga" es un sintagma que ha recorrido
diversos discursos en los últimos tiempos. Desde la lingüística, dicho sintagma
constituye un ideologema. Según Marc Angenot, un ideologema es una "máxima
subyacente al desarrollo argumentativo de un enunciado" (Amossy, 2001: 70)
que toma cuerpo en fórmulas cristalizadas y cercanas al estereotipo. Es un
lugar común que presupone cierta ideología del discurso social.
GLOSARIO
…………………………………
ACTIVIDADES
- Reflexione sobre la frase inicial de esta unidad y comparta con sus
compañeros. Luego exponga sus conclusiones.
- Revise las lecturas del anexo e investigue la clase de citación que un
tiene cada una.
- Investigue al menos 3 citas que pertenezcan a la clasificación
mencionada.
- Realice un corto párrafo donde incluya una cita textual.
- Escriba frases con las palabras del glosario.
LA EDUCACIÓN COMO FUNDAMENTO DE LA CULTURA EMPRESARIAL. UNA REFLEXIÓN
SOBRE SU IMPORTANCIA EN LOS RECURSOS HUMANOS DE LA EMPRESA
Frase para reflexionar: “Tan sólo por la
educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que
la educación hace de él”. Inmanuel kant
La educación es un concepto de suma
importancia para la sociedad, ya que supone el fundamento de las relaciones
entre las personas. Sin embargo, es un término de gran amplitud y complejidad,
que quizás se podría definir como el conjunto de normas de conducta de la
persona con su entorno social.
La educación se inicia desde la niñez por
parte de la familia. Cada persona es educada en función de unos valores que le
son inculcados, dependiendo del entorno social, cultural, político y religioso.
Sin embargo, existen unas normas de conducta generalizadas, que son las que la
mayoría de las personas esperan de sus semejantes.
Dentro de la empresa es de suma importancia el
concepto de Cultura Corporativa, es decir, el conjunto de valores, actitudes,
que tienen las personas que pertenecen a la organización. Sin embargo, ¿es
importante la buena educación en la actividad empresarial? La respuesta es,
rotundamente, SI. Uno de los valores que deben tener las personas que trabajan
en la empresa es un comportamiento educado no sólo con sus compañeros de
trabajo, sino con los clientes, proveedores y resto de agente con los que
interactúan, ya que a todo el mundo le gusta que le traten con respeto y
educación.
La educación debe, por tanto, basarse en el
respeto hacia los demás. Esta actitud mejorará las relaciones humanas dentro de
la empresa, ya que será un impulso a las propias relaciones laborales entre los
empleados, lo que indudablemente repercutirá positivamente en el día a día de
la empresa. Este comportamiento basado en el respeto de los miembros de la
organización es la base de elementos tan importantes en la empresa como el
trabajo en equipo o la comunicación. Un directivo que trate con respeto a sus
subordinados, ayudándolos a mejorar cada día, animándoles a esforzarse para
alcanzar los objetivos de una forma eficiente, no tratándolos como meros
medios, sino como personas, fomentando el trabajo en equipo y la comunicación
tanto vertical como horizontal, será un mando respetado por sus colaboradores.
Este respeto mutuo supondrá un impulso importante para el éxito de la compañía.
Otro punto significativo es la relación con
los clientes. Un cliente busca en la empresa principalmente la satisfacción de
sus necesidades, pero si la educación y el comportamiento de los empleados no
se corresponden con lo que el cliente espera, éste buscará otras alternativas
que le agraden más. Por tanto, los empleados deben comportarse de la forma más
adecuada a la hora de relacionarse con los clientes, de manera que estos vean
satisfechas sus necesidades y se encuentren a gusto con el trato de la empresa,
lo que aumentará las posibilidades de que los clientes vuelvan en el futuro.
Por otro lado, la educación debe ser ética, es
decir, debe estar fundamentada en los principios morales que rigen la condición
humana. A pesar de lo abstracto que pueda parecer esta afirmación, es indudable
que han sido los valores éticos los que han permitido el desarrollo de las
relaciones humanas, y por tanto, su cooperación y convivencia. La ética
empresarial debe estar permanentemente en todas las decisiones que se tomen
dentro de la organización. No sólo deben comportarse de forma ética los
trabajadores de la empresa, sino también (e incluso en mayor medida) los mandos
que la dirigen y gestionan, ya que un directivo cuya educación se base en la
ética será capaz de tomar las mejores decisiones para la compañía, para sus
empleados y para él mismo.
Por tanto, y a modo de conclusión, dentro de
la Cultura Empresarial, las personas deben tener un valor que no puede faltar
si se quiere tener éxito (no sólo económico, sino también social), a saber, la
Educación.
LIDERAZGO Y CONFLICTO EN LAS ORGANIZACIONES
Frase para reflexionar: “Si tus acciones
inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores, eres un
líder”. Jack Welch
La función de un líder en la organización es
fundamental, pues aporta una visión, a la vez que anima y conduce a las
personas a alcanzarla, por lo que es el que impulsa el cambio. Existe la
opinión generalizada de que un líder nace, no se hace. Es cierto que muchas
personas parecen estar dotados de forma innata con cualidades suficientes para
liderar grupos, pero también es cierto que la experiencia y las distintas
situaciones en la vida de una personan permiten desarrollar habilidades y
destrezas de liderazgo en las que “a priori” no destacaban.
Un líder debe ser una referencia para el
resto, debe tener un comportamiento ejemplar. Cuando esto no ocurre, y no
atiende a sus responsabilidades o simplemente a lo que se espera de él, se da
una situación de descontento y desorden en la organización que puede llegar a
ser peligrosa.
Cuando el líder no cumple con sus obligaciones
la organización podría bloquearse Temporalmente y el tiempo que transcurre
hasta que la dinámica de trabajo vuelve a funcionar supone altos costes
internos de coordinación. Por ello, hay que hacer hincapié en que el poder y la
responsabilidad son dos caras de una misma moneda. Por tanto, cuando se lidera
un proyecto, hay que ser ético y tener presente que las personas dependen de
las decisiones y la capacidad de trabajo del líder.
Una cuestión muy importante es el estilo de
liderazgo que ejerza. El líder debe saber escuchar y tiene que ser capaz de
preguntar. Esto no implica que las decisiones las tome otro, sino que a la hora
de valorar las alternativas, se tenga en cuenta la opinión de las personas que
realizan las actividades sobre las que se decide. Estas personas son las que
mejor conocen su trabajo y por tanto su visión aporta mucho valor a la hora de
tomar la decisión. Ello provoca que deba cambiar la actitud de muchas personas
que piensan que su opinión es la más importante. Estas personas no permiten que
se las contradigan y creen tener razón siempre, lo que no sólo provoca un
descontento general en los colaboradores e incluso conflictos que llevan a la
aparición de líderes informales, sino que puede llevar a decisiones incorrectas
y de difícil vuelta atrás para la
organización. Hay que saber cuándo se tiene razón y cuando no, pues eso
es parte de la responsabilidad de un buen líder.
Cuando se impone la opinión, se suele
conseguir que los colaboradores pierdan implicación en el proyecto y no se
sientan importantes. Al final esto lleva a la pérdida de productividad y de
talento. Un líder es bueno no sólo por él, sino porque sabe rodearse de un buen
equipo de personas que aportan diferentes experiencias y puntos de vista,
además de conocimiento. Esto es lo que permite tomar las decisiones más
acertadas.
Por tanto, y a modo de conclusión, insistir en
que un líder debe ser una persona ética y responsable con y en sus acciones,
además de saber escuchar y tener en cuenta las opiniones de los colaboradores.
El no hacer esto provocaría conflictos y perdida de talento, pues las personas
que realmente son capaces de dar valor buscarían otras organizaciones en las
que se tuviera en cuenta su aportación.